8 Razones para coger las vacaciones en septiembre

Vacacionar en septiembre da un respiro a tu bolsillo

El verano está acabando o eso creemos… A lo largo de nuestra vida nos han acostumbrado a coger las vacaciones en julio y agosto. Son las fechas de vacaciones por excelencia por diferentes motivos: la vuelta al cole, el fin del verano, la costumbre social… Pero la realidad es que ni las vacaciones ni el verano acaban en agosto. Filmijob te da ocho razones para vacacionar en septiembre. Nos ofrece un gran abanico de posibilidades.

1. Las temperaturas:

Siguen siendo las mismas que en verano. Quizás desciendan un poco, pero esto lo hace más apetecible. Seguirá haciendo tiempo de ir a la playa y las visitas en las ciudades serán más agradables, ya que hará menos calor.

2. La gente:

Hay mucha menos gente viajando, lo cual es muy beneficioso. Llegarás a la playa y tendrás lugar para plantar la sombrilla. Los sitios no estarán abarrotados de gente. Te ahorrarás colas interminables y peleas en las barras de las discotecas por pedir antes las copas, y tardes largas buscando alojamiento en hoteles.

3. El dinero:

Tu bolsillo también estará de vacaciones. Al haber menos demanda de gente, los precios también bajan. Los vuelos son más baratos y los hoteles también. Esta es otra de las 8 razones para vacacionar en septiembre.

4. El tiempo de planificación:

Al haber menos gente, será más sencillo encontrar sitio en los lugares. No tendrás que planificar con meses de antelación e ir navegando de un sitio a otro comprobando la disponibilidad. Las reservas en los restaurantes, hoteles, hostales, apartamentos, museos, teatros, discotecas… Disminuyen mucho, lo más probable es que siempre encuentres sitio.

5. Te vas cuando empieza el caos:

Todos sabemos que la vuelta a la oficina después de vacaciones es estresante, la gente retoma el trabajo, hay más caos y estrés. Hay gente a la que le cuesta retomar la rutina. Por ello, puede ser el momento idóneo. Marca bien los objetivos y, mientras la gente está retomando sus puestos, puedes aprovechar para descansar. Volverás cuando todo el mundo esté organizado, calmado, tranquilo, listo para dirigir y con todo el mundo teniendo las cosas claras.

6. La paz de trabajar en verano:

Gran parte de las empresas disminuyen su actividad en los meses de verano. Por lo tanto, tendrás el lujo de trabajar con menos volumen de tareas, con tranquilidad y esmero, a tu ritmo, con el aire acondicionado bien fresquito. Te podrás dedicar a abarcar temas que no has podido asumir durante el resto del año, como ver hacia qué rumbo va tu negocio y cómo planearás su futuro.

7. Turistas de tu estilo:

Normalmente, la gente que viaja en septiembre, suele tener las dinámicas parecidas. En septiembre las familias con niños no viajan, porque se están preparando para la vuelta al cole. Así que, podrás disfrutar de los sitios evitando que te tiren arena en la playa, agua en la piscina y llantos o gritos innecesarios en restaurantes, hoteles y aviones.

8. La época de la cultura:

Si eres un apasionado de la cultura, septiembre es tu mes. Aumentan las ofertas de festivales de cine, sinfónicos, actuaciones de teatro o exposiciones.

Echa un vistazo al blog de Filmijob, pues, además estas 8 razones para vacacionar en septiembre, tenemos muchas recomendaciones interesantes para ti.

Cómo volver con ganas al trabajo después de las vacaciones

No siempre se consigue regresar con ganas tras vacacionar. El estrés se apodera de parte de la población.

El verano está acabando y estamos en esas últimas semanas en las que mucha gente vuelve a su puesto de trabajo. Las empresas van a empezar a arrancar y hay que regresar con ganas tras vacacionar. La vuelta de las vacaciones nos puede suponer una batalla emocional con nosotros mismos, no es fácil dejar de dedicarte todo el tiempo para ti para tener que compartirlo con tu trabajo.

En últimos años, en España, el 41% de los trabajadores padecía este estrés. Una situación complicada que puede jugar en nuestra contra. Tenemos que regresar con ganas tras vacacionar. De lo contrario, esto afectará a nuestra productividad, un lujo que no nos podemos permitir. Si bajamos el ritmo, se nos acumulará el trabajo. Por ende, lo único que conseguiremos es perpetuar el estado de “depresión”.

¿Pero qué hacemos para evitar esto?

En primer lugar, espero que nos hayas hecho caso y hayas aplicado lo expuesto en nuestro artículo “6 Consejos para desconectar en vacaciones”, ya que el paso previo es haber delegado todo el trabajo pendiente. Si tenemos la posibilidad de dejar nuestro trabajo a alguien, debemos de hacerlo, por mínimo que sea. Antes de tomar la distancia con nuestras obligaciones, deberemos de dejar todos los cabos atados para que a la vuelta no tengamos que retomar temas olvidados.

Crea una lista de prioridades y organízate.

Cuando vuelvas de vacaciones, posiblemente tu correo electrónico estará a reventar. No hay que agobiarse por eso. Si tenemos que dedicar el día exclusivamente a leer correos, ¡lo dedicamos! Porque así conoceremos cuál es el volumen de trabajo que tenemos. Después de saberlo, sólo tendremos que organizarlo. Prepara qué haces cada día. Así sólo tendrás que seguir la rutina marcada con los tiempos asignados. ¡Ojo! ¡Márcate tiempos realistas!

Reúnete con tus compañeros.

En cuanto tengas tu agenda organizada, es necesario conocer qué ha pasado en tu ausencia. Debes conocer cuáles son las prioridades actuales, qué ha fallado, qué ha funcionado…. Ubícate en la empresa, durante tus vacaciones han podido cambiar muchas cosas.

Sé positivo.

Puede que, cuando hayas realizado todos los puntos anteriores, te abrumes por la cantidad de trabajo o de cambios en la empresa, pero recuerda: en todos los trabajos hay épocas malas y buenas, y todas las épocas terminan. Afróntalas con fuerza y recordando las cosas buenas que te da tu trabajo. Aférrate a eso, lucha y trabaja.

Equilibra tu cuerpo.

Recupera tus hábitos. Posiblemente, llevarás todo el verano acostándote y levantándote a horas muy apetecibles, picando continuamente entre horas, pasándote todo el día en la piscina o paseando… Todo eso está muy bien, pero debes volver a tu rutina de sueño y alimentación para no desequilibrarte.

Vuelve a tus rituales.

Los rituales dan mucha paz, equilibran el cuerpo y la mente. Nos ayudan a avanzar. Así que, recupéralos, márcate metas y objetivos alcanzables. En verano es motivador bajar a la playa, tener constantemente planes nuevos, pero también es motivador alcanzar metas y logros.

Qué es el workation y cómo se hace

El workation consiste en tener más vacaciones mientras se trabaja

El teletrabajo es una disciplina que se encuentra en constante desarrollo, por lo que en Filmijob lo sabemos bien. Surgen nuevas fórmulas que nos permiten prescindir de las oficinas y dan posibilidad de trasformar entornos y modos de vida. El teletrabajo comenzó como un traslado de la oficina a casa. Con la llegada del verano y diversas festividades, nos hemos dado cuenta de que ofrece muchas posibilidades. La nueva tendencia es el Holiday working o workation, una forma de trabajo que combina vida laboral con la posibilidad de disfrutar de entornos ajenos a lo convencional. Se evita así el reducir nuestras vacaciones a pocos días libres que tenemos durante la semana. De tal forma, podríamos combinar destinos vacacionales con tareas diarias del teletrabajo, permitiéndonos disfrutar al máximo cada día.

Esta nueva forma de trabajo no consiste en desempeñar tu labor en vacaciones. Más bien, permite que disfrutes de lugares increíbles con tu empleo. A la larga, tendrá múltiples beneficios. Al desconectar de la rutina, podemos favorecer la productividad y la motivación. Por tanto, obtendremos estímulos que aumentarán nuestra creatividad y nos sentiremos más felices. Tendremos una sensación de mayor calidad de vida. Sin embargo, todos los destinos no son aptos para el workation, ya que existen unos requisitos mínimos para viajar al destino:

  • Buena conexión a internet, que sea rápida.
  • Cobertura, para poder estar disponible.
  • Espacios cómodos donde pasar toda una jornada laboral.
  • Espacios tranquilos que te permitan concentrarte.

Por ello, la mayor parte de destinos que se prefieren son los que están cerca de los núcleos urbanos, entornos que ofrezcan todas estas posibilidades como: hoteles, apartamentos, casas…

Normas que se se deben establecer:

También se deben fijar normas y tener en cuenta diferentes aspectos para no volvernos locos y acabar desvirtualizando conceptos como “trabajo” o “vacaciones” y que al final desencadenen una baja productividad.

1. Priorizar las obligaciones.

Cuando nos encontramos de workation, debemos de darle prioridad al work y después al ocio, ya que podemos tener la tentación de salir a la calle y dejar el trabajo para después.

2. No mezclar trabajo y tiempo libre.

Cada cosa tiene su momento y no debemos mezclarlo porque si no parecerá que siempre estamos trabajando y al final nos frustraremos, no sentiremos que estemos disfrutando.

3. Disfrutar del ocio.

No todo es trabajar, también hay vacaciones. Ten días enteros libres y no te repartas el trabajo para trabajar todos los días un poquito. Es necesario tener unos días de desconexión.

Consejos para organizar las vacaciones en tu empresa

Organizar las vacaciones en tu empresa es crucial para poder seguir cumpliendo con los servicios

Organizar un calendario de vacaciones no es algo precisamente sencillo, sobre todo cuando la plantilla es amplia o cuando el personal es muy reducido y sus funciones están muy especializadas. No se pueden conceder días festivos y vacaciones a lo loco, si queremos que nuestra empresa funcione correctamente.

Hay programas que evitan y controlan que no se solapen los días de tus empleados. No obstante, en Filmijob consideramos que lo mejor es hablarlo con ellos. El descanso de los empleados es una prioridad, les ayuda a desconectar y vuelven con las pilas cargadas. Por ende, aumenta su satisfacción.

Consejos para organizar las vacaciones:

1. Escuchar al equipo.

Habla primero con ellos para saber cuáles son sus necesidades. Luego háblalo con todos a la vez, pues podréis llegar a un acuerdo entre todos. Así se obtendrán las vacaciones en los días deseados y sin dejar el departamento vacío.

2. Estudia tus etapas más fuertes.

Dependiendo del sector en el que se trabaje habrá meses más fuertes que otros. Por ejemplo, si tienes una peluquería, los meses de comuniones o Semana Santa son en los que más trabajo hay. Por lo tanto, esa es una mala fecha para dar vacaciones. En este sentido, es importante saber cuáles son las etapas en las que se necesita más personal o menos y así poder establecer por tu parte cuáles son los “meses negros”.

3. Establece un orden.

Es importante crear una jerarquía para evitar que siempre los mismos obtengan los mejores meses de vacaciones. Por ello, deberás de estudiar cada caso y decidir qué personas tienen prioridad sobre otras, ya sea por antigüedad, conciliación familiar o viajes previstos.

4. Establece un calendario de las vacaciones en tu empresa.

Todo el equipo debe saber cuándo se producen las vacaciones de cada uno para poder organizarse mejor y saber cuándo se van a tener que repartir las tareas de esa persona que no esté. No es de buen agrado llegar un día a la oficina, ver qué un compañero no aparece y luego tener que abordar todo su trabajo a media mañana.

5. Convenios.

Cada sector tiene unos convenios y reglas estipuladas, así que, es conveniente respetarlas porque están ahí para garantizar el bien de todos.

6. Realiza las contrataciones de manera inteligente.

Si vas a contratar a una persona a la que hay que formar, contrátala en vacaciones, en un momento de menos actividad, para asegurar que se le puede dar una formación adecuada y que se puede controlar su trabajo.

7. Reparte las tareas.

Cuando un empleado se va de vacaciones, pueden pasar dos cosas:

  • Que pueda dejar todo su trabajo bien atado y planificado y que no suponga un gran drama sus vacaciones.
  • Que haya que hacer todo su trabajo. Si esto es así, procura repartir el trabajo equitativamente.