Cómo volver con ganas al trabajo después de las vacaciones

No siempre se consigue regresar con ganas tras vacacionar. El estrés se apodera de parte de la población.

El verano está acabando y estamos en esas últimas semanas en las que mucha gente vuelve a su puesto de trabajo. Las empresas van a empezar a arrancar y hay que regresar con ganas tras vacacionar. La vuelta de las vacaciones nos puede suponer una batalla emocional con nosotros mismos, no es fácil dejar de dedicarte todo el tiempo para ti para tener que compartirlo con tu trabajo.

En últimos años, en España, el 41% de los trabajadores padecía este estrés. Una situación complicada que puede jugar en nuestra contra. Tenemos que regresar con ganas tras vacacionar. De lo contrario, esto afectará a nuestra productividad, un lujo que no nos podemos permitir. Si bajamos el ritmo, se nos acumulará el trabajo. Por ende, lo único que conseguiremos es perpetuar el estado de “depresión”.

¿Pero qué hacemos para evitar esto?

En primer lugar, espero que nos hayas hecho caso y hayas aplicado lo expuesto en nuestro artículo “6 Consejos para desconectar en vacaciones”, ya que el paso previo es haber delegado todo el trabajo pendiente. Si tenemos la posibilidad de dejar nuestro trabajo a alguien, debemos de hacerlo, por mínimo que sea. Antes de tomar la distancia con nuestras obligaciones, deberemos de dejar todos los cabos atados para que a la vuelta no tengamos que retomar temas olvidados.

Crea una lista de prioridades y organízate.

Cuando vuelvas de vacaciones, posiblemente tu correo electrónico estará a reventar. No hay que agobiarse por eso. Si tenemos que dedicar el día exclusivamente a leer correos, ¡lo dedicamos! Porque así conoceremos cuál es el volumen de trabajo que tenemos. Después de saberlo, sólo tendremos que organizarlo. Prepara qué haces cada día. Así sólo tendrás que seguir la rutina marcada con los tiempos asignados. ¡Ojo! ¡Márcate tiempos realistas!

Reúnete con tus compañeros.

En cuanto tengas tu agenda organizada, es necesario conocer qué ha pasado en tu ausencia. Debes conocer cuáles son las prioridades actuales, qué ha fallado, qué ha funcionado…. Ubícate en la empresa, durante tus vacaciones han podido cambiar muchas cosas.

Sé positivo.

Puede que, cuando hayas realizado todos los puntos anteriores, te abrumes por la cantidad de trabajo o de cambios en la empresa, pero recuerda: en todos los trabajos hay épocas malas y buenas, y todas las épocas terminan. Afróntalas con fuerza y recordando las cosas buenas que te da tu trabajo. Aférrate a eso, lucha y trabaja.

Equilibra tu cuerpo.

Recupera tus hábitos. Posiblemente, llevarás todo el verano acostándote y levantándote a horas muy apetecibles, picando continuamente entre horas, pasándote todo el día en la piscina o paseando… Todo eso está muy bien, pero debes volver a tu rutina de sueño y alimentación para no desequilibrarte.

Vuelve a tus rituales.

Los rituales dan mucha paz, equilibran el cuerpo y la mente. Nos ayudan a avanzar. Así que, recupéralos, márcate metas y objetivos alcanzables. En verano es motivador bajar a la playa, tener constantemente planes nuevos, pero también es motivador alcanzar metas y logros.

Consejos para eliminar el estrés laboral

Corta el estrés para crecer, vuelve a ser el profesional que eras

El estrés sucede cuando experimentas situaciones laborales que no son cómodas. Corta el estrés para crecer.  Hace que dejes de ser productivo y esto no es bueno para la empresa.

 Puede ser causado por muchos factores, como:

  • El jefe.
  • Los compañeros.
  • El ambiente del lugar de trabajo.
  • El horario.
  • El lugar de trabajo.
  • Que el trabajo exija demasiada demandada.
  • Descuidar a tu familia o amigos.
  • Etc.

Todo esto es malo, ya que puede provocar que enfermes física o mentalmente. En tal estado, no podrás ser productivo. Eso es malo para ti y para la empresa, por lo que se deben de adoptar medidas.

Nadie está exento de sufrir estrés laboral. Las formas de estrés anteriormente descritas están al alcance de todos. Así que, gracias a Fimijob, voy a compartir contigo algunos tips para eliminar el estrés laboral. Podrás seguir viviendo sin que afecte a tu salud o relaciones.

Tips para eliminar el estrés laboral:

1. Vive el presente:

Esta frase es muy típica, pero es necesario que conectes con tu adolescente del pasado y empieces a vivir sin pensar tanto en el futuro. La mayoría de las preocupaciones que tenemos tienen que ver con el futuro, muchas veces esas cosas aún no han pasado. Céntrate en el ahora, en tu trabajo y en los problemas reales del presente.

Cuando llegue el problema, se le dará solución. Mientras tanto, deja de lado el futuro, la nostalgia y la tristeza del pasado ¡Estas cosas no están sucediendo ahora! Pensar en lo que “ya ha ocurrido”, o bien, en lo que “ocurrirá”, no te permite conectar con el presente, con las emociones buenas. Sólo perpetúa estados de angustia constantes. Cuando te encuentres en este estado, sigue estos pasos:

  • Coge aire y respira profundo.
  • Intenta verte desde fuera, desvincúlate de ti y mírate a ti mismo como si fueses otra persona y pregúntate qué le está ocurriendo a esa persona ahora mismo.
  • Observa tu presente y rechaza lo irreal.
  • Corta el estrés para crecer.

2. Identifica si es estrés o agotamiento:

Puede parecer absurdo, pero es muy importante saber diferenciar ambas, ya que cada una tiene una solución distinta. Cuando estamos estresados, normalmente es porque tenemos una gran presión encima o porque tenemos metas a las que nos cuesta llegar. Cuando estamos agotados, es porque tenemos un exceso o porque no descansamos bien. Se pueden dar ambas a la vez, pero tenemos que intentar identificar si lo que debemos hacer es: rebajar la presión o reducir el ritmo.

3. Cuida tu perspectiva:

Si durante todo el día piensas en lo estresado que estás, al final se convertirá en tu realidad. Corta el estrés para crecer, céntrate en las cosas buenas que te pasan. Tu perspectiva define tu realidad. Es difícil tratar este punto, pero socialmente se nos suele educar para que nos fijemos en los errores y los problemas. Por ello, intenta cambiar tus pensamientos, haz un esfuerzo consciente y enfócate en todo lo que está bien a tu alrededor. Aunque sean cosas sencillas, disfrútalas. Que no te impidan disfrutar de los pequeños detalles que te hacen sonreír

Cómo identificar el estrés laboral

No gestionar el estrés laboral puede tener consecuencias fatales en el trabajo

A menudo, en nuestro entorno laboral, entramos en una espiral que no parece acabar. Van pasando los días y, poco a poco, añadimos tareas que se van uniendo a otras. Como resultado, el estrés puede tener consecuencias, tales como que la productividad baje a niveles preocupantes. Hay que controlarlo, pues puede haber un desenlace fatal para nosotros.

Entonces, ¿cómo lo identificamos? Filmijob te da cinco pistas.

1. Tiempo que le dedicas al trabajo.

Pasas mucho tiempo en el horario de trabajo, incluso fuera del trabajo que te corresponde, sin que te des cuenta tu vida personal va desapareciendo. Empiezas a robarle tiempo a tu vida y el que le dedicas no es de calidad.

2. Inseguridad sobre tu situación laboral.

Si tienes miedo a perder el trabajo, esa preocupación influirá irremediablemente en tu estado de ánimo y en tu salud. Además, es posible que haya un efecto de retroalimentación. Es decir, padeces estrés laboral porque te preocupa quedarte sin empleo y te obligas a aceptar situaciones estresantes para evitar el despido. Finalmente, acabas asumiendo más trabajo o peores condiciones, aunque eso te haga sentir mal contigo mismo.

3. Mal ambiente en el trabajo.

No disfrutar de un buen clima laboral puede tener repercusiones en distintos aspectos, desde el propio estado de los trabajadores hasta una disminución de la productividad. Está demostrado que nuestro centro de trabajo es una de las ubicaciones que centraliza nuestra socialización adulta. Allí nacen y se desenvuelven muchas de nuestras relaciones personales. Por esto, hay motivos que pueden generar un mal ambiente. Podemos destacar el no sentirnos integrados en el grupo, o bien, percibir que te discriminan por alguna razón. Acudir al trabajo en estas condiciones al final se convierte en una dura prueba que acaba pasando factura.

4. Sentirse poco valorado.

Todos nosotros deseamos ser valorados. Desde pequeños nos inculcan la importancia de recibir un buen feedback. Primero de nuestros profesores de la escuela, posteriormente en el trabajo, por las palabras compañeros y superiores. Si esto no ocurre, la frustración no tarda en llegar. No obtener en los demás la reacción que buscamos y necesitamos para sentirnos mejor, produce efectos negativos en nuestra autoestima. Pensar que no eres capaz de hacer las cosas bien es una consecuencia directa.

5. Falta de motivación.

Puede que no te sientas recompensado como te mereces, ni por el sueldo, ni por las valoraciones que recibes. Quizás tu trabajo no te parezca interesante, o bien, no te sientas capaz de hacerlo adecuadamente.

A raíz de todas estas cosas, es normal que aparezcan grandes dosis de ansiedad y estrés. Hay que evitar la presión a la que nos vemos sometidos, aquella que procede del exterior y también la que está en nosotros mismos. El estrés puede tener consecuencias, no hay que olvidarlo nunca.

Cómo gestionar el estrés laboral

Gestionar el estrés laboral aumentará tu productividad

Es absolutamente clave saber cómo gestionar el estrés laboral que muchas personas sufren. Principalmente, para velar por la salud física y mental de las personas, así como para evitar la alta probabilidad de rotación de personal.

El estrés laboral está estrechamente relacionado con las políticas de seguridad e higiene de las empresas. Por una parte, el estrés laboral tiene mucho que ver con las expectativas o exigencias del trabajo. Por otra, si hablamos de salud, el estrés laboral es una reacción adversa física, emocional o psicológica. Cómo gestionar el estrés laboral es importante, pues los empleados se hallan ante una situación adversa, ocasionada por demasiadas presiones.

¿Cuáles son los síntomas y consecuencias?

Algunos de los síntomas del estrés laboral se pueden enumerar: irritabilidad, desmotivación, desgaste físico y mental, la sensible bajada en la productividad, la frustración de los empleados por no poder alcanzar sus objetivos y además una angustia generalizada y un malestar con el resto de empleados, supervisores o subordinados.

A pesar de que el estrés causado por motivos de trabajo es naturalmente una problemática que afecta a la esfera personal y de la persona, los equipos de recursos humanos cuentan con técnicas. Filmijob te las explica:

Contar con políticas de empresa.

Estas políticas tienen que fomentar el desempeño del trabajo y  enseñar a empleados a hacer pausas adecuadas que incentiven la productividad. Existen dos tipos de pausas: activas y pasivas. Las pasivas son descansos fuera de la zona de trabajo. Las activas consisten en desempeñar actividades físicas de un bajo impacto, como el de yoga de manera presencial u online.

Educar a los trabajadores y supervisores.

Aprender a gestionar el tiempo y priorizar las tareas. O sea, que cada persona sepa cuál es el rol que cumple dentro de la compañía y cuál es el impacto que sus funciones pueden tener dentro de la empresa. De esta manera, gestionarán su tiempo y vivirán con menos estrés. Priorizarán adecuadamente sus tareas.

 Realizar evaluaciones de desempeño.

De por sí, debe de ser una práctica constante de RRHH y dentro de cualquier empresa. Cuando hablamos de estrés laboral, las evaluaciones de desempeño nos pueden manifestar o poner a las claras en qué área o en qué tipo de actividad se genera algún tipo de ruido. Como consecuencia, desestabiliza el clima y afecta a la productividad.